lunes, 4 de enero de 2010

Los Reyes Magos no llegan hasta aquí




Los Reyes Magos no llegan hasta aquí. La distancia es demasiado larga para tres reumáticos camellos. Pero los niños holandeses no se pueden quejar, ellos ya tienen desde el 5 de este mes sus regalos. Un ancianito de largas barbas blancas, con un montón de siglos a sus espaldas, es el que viene a hacer felices a los que se han portado bien. Llega en barco de vapor desde Madrid donde, según la tradición, vive. Está acompañado de un montón de Zwarte Pieten - afanosos ayudantes negros - que son los que hacen las compras en los grandes almacenes.


El día 5 por la mañana tiene su entrada oficial en ésta ciudad; por regla general hace un frío que pela. Ataviados con gorritos de papel y agitando banderitas, los niños esperan impacientes la llegada del barco mientras cantan a todo pulmón – seguramente para entrar en calor – canciones dedicadas al santo. Cuando llega la ambarcación, que está también adornada de banderitas de España y Holanda, es recibida por el alcalde que será quien entregue las cartas de los niños holandeses. Después San Nicolás, al que llaman Sinterklaas popularmente, dará un paseo por la ciudad en un caballo blanco que tiene por nombre Américo. Pueden imaginarse los lectores que, debido a la edad de este santo varón, y lo resbaloso de las calles si ha habido heladas, se tomarán precauciones para evitar caídas.


Los niños no tendrán que esperar hasta el día siguiente. Esa misma noche después de cenar, les llevará San Nicolás los regalos. El santo se subirá al tejado con caballo y todo para echarlos por la chimenea, cosa peligrosa para esta época fría del año; aunque la mayoría de las veces seguramente por miedo a un resbalón, es en la puerta de la casa donde, trás un fuerte golpe, deja un saco lleno de presentes. Este saco de arpillera lo conocen los niños muy bien: saben que si son malos se los llevará Sinterklaas dentro de él, en su regreso a España.Y todos saben qué cosa es para quién: los regalos envueltos en papel llevan escrito el nombre, y van acompañados de un poema – deberá ser rimado – en el que se se comentará cualquier cosa que se relacione con el destinatario. Así, abriendo paquetes, leyendo, y comiendo las golosinas típicas de estas fechas, va pasando la noche de San Nicolás.


Y yo a pesar de los años que llevo aquí aún no sé muy bien por qué llega desde España, ya que la tradición dice que es de origen turco. Ni los holandeses están seguros de saberlo. Puede ser que todo empezara por el contacto con navegantes españoles al ser este santo el protector de ellos. Es curioso que el hecho de llevar ayudantes negros lo achaquen a los moros que dominaron España. Otra explicación más popular es que andan entre chimeneas, y que no tienen tiempo después para lavarse. El caso es que al pasar por Madrid cuando mis hijos eran pequeños, les mostraba el Palacio Real como residencia del Santo. !Sus caritas emocionadas decían más que palabras!

1 comentario:

Carrachina dijo...

no se si me cambio a San Nicolás me ha parecido precioso y sobre todos los poemas rimados dedicados a cada uno de la familia, es muy entrañable,,, que bello está unión entre España y Holanda.
Besitos de Carrachina, si no llegan tus regalitos tienes algunos en mi blog que son para todos mis seguidores, caja de mimos, un abrazo fuerte y al blog vip, también el angelito musical si te gusta. Un abrazo fuerte.