lunes, 30 de abril de 2012

El día de la reina


Un día de verdadero verano, aunque ya anuncian que entra un frente tormentoso; chapotearemos en el agua y tendremos que sujetar los parasoles para no volar por los aires. El placer no suele durar mucho; mañana otra vez con los abrigos. Pero hoy todavía no. Hoy es el día del cumpleaños de la reina y Holanda se ha vuelto a vestir de naranja.






En Holanda hay un día que hasta los republicanos se vuelven monárquicos : el 30 de abril, fecha que se celebra el cumpleaños de la reina Beatrix. Este día aparecen las calles transformadas en un mar de banderas, rojo-blanco-azul.Todas las calles, en cada casa, en las fachadas, ya sea en las ventanas o encima de las puertas, cuelgan banderas abanicadas por el viento. Cada holandés tiene una bandera en su casa y le gusta hacer buen uso de ella. El día de la reina, en el cumpleaños de miembros de la familia real, el día del trabajo, día de la liberación de los alemanes, etc.,  incluso cuando un hijo termina la Enseñanza Media (en este caso también cuelgan la cartera del colegio). Tengo que reconocer que las calles ofrecen una vista muy bonita.

 El día empieza con un mercado libre, a semejanza de un rastro, en todas las ciudades del país, siendo el más concurrido y nombrado el de Amsterdam. Muy temprano, incluso hay quién pasa la noche en vela para guardar sitio, van llegando los primeros vendedores. Mayores y niños colocan su mercancía sobre una manta en el suelo y tratan de vender todo lo que encontraron al hacer su limpieza anual del desván de su casa. La mitad de los holandeses vende sus trastos a la otra mitad.

 El punto culminante de la jornada es la visita de la reina a una o dos ciudades, escogidas de antemano. Hay un itinerario engalanado con banderitas y adornos en color naranja. Holanda se convierte un país de color naranja. Globos, lazos, guirnaldas, incluso refrescos y tartas son de ese color. No es de extrañar al tener la Casa Real el nombre de Oranje. Por todo el recorrido que hace la reina, acompañada de su familia y el alcalde de la ciudad, hay puestos donde se exhiben trabajos artesanos, se hacen juegos, bailes, todo acompañado con música y el grito cantado, al paso de la reina, de ¡arriba Oranje !, ¡arriba Oranje! y ¡viva la reina !.

 Lo anecdótico del día es que el cumpleaños de la reina no es el 30 de abril. Beatrix nació un 31 de enero. La tradición empezó de una manera sencilla, durante el reinado de Emma, la bisabuela. Esta reina recibía un ramo de flores con motivo de su cumpleaños en el mes de agosto. El 30 de abril es en realidad el cumpleaños de la anterior reina, Juliana. Ésta lo celebraba con lo que se llamó el desfile de flores. Recibía cantidades de ramos de flores que  iban depositándo en el suelo, ante la entrada del palacio donde se encontraba toda la familia, hasta parecer todo un mar de flores. También desde este momento se convirtió este día en fiesta nacional, siendo un día libre para todos los holandeses. Al subir Beatrix al trono decidió que, en honor de su madre, se conservase esta fecha para celebrar su propio cumpleaños.

 Pocas veces se ve tanta animación en las calles de este país. Los holandeses disfrutan de su día libre que muchas veces se ve amenazado por el mal tiempo pero, a esto, ¡ya están también acostumbrados !.

martes, 3 de abril de 2012

La muerte de Guillermo de Orange





La muerte de Guillermo de Orange todavía da que hablar en los Países Bajos. Guillermo murió el 10 de julio del año 1584 en Delft, a consecuencia de las heridas de arma de fuego que le causó Balthazar Gerards, ferviente católico. El rey de España, Felipe II, había prometido una recompensa a quien terminara con su vida. El príncipe de Orange acababa de asistir a un banquete cuando al  retirarse hacia sus habitaciones se encontró frente a frente con su asesino que le disparó desde unos cuantos metros de distancia.

 Siempre se ha creido que sus últimas palabras fueron: “Dios mío, Dios mio, tened piedad de mí y de este pobre pueblo”. Ahora se ha llegado a la conclusión, después de unos estudios muy exhaustivos por diferentes expertos, que las heridas recibidas fueron mortales de necesidad. La bala entró por el pecho a la altura de la quinta costilla y salió por la espalda tocando la parte izquierda del corazón. Guillermo de Orange murió instantáneamente y nunca pudo haber pronunciado esas ni otras palabras.





Se ha puesto en duda también la autencidad de los orificios de bala que se conservan en el muro donde ocurrió el atentado, que hoy es el museo Prinsenhof de Delf; incluso se han hecho pruebas con un arma semejante a la empleada por Balthazar Gerards para el homicidio. La investigación ha dado por resultado que aunque los impactos de las balas no coincidan en la forma y el tamaño, con toda seguridad agrandados por manos curiosas, el lugar es definitivamente el correcto.
Balthazar Gerards tampoco vivió mucho más que Guillermo. Detenido rápidamente fué condenado a morir descuartizado. Esa fue la única recompensa que recibió de Felipe II.



(AlenarteForo)

lunes, 2 de abril de 2012

miércoles, 28 de marzo de 2012

Hatiralar








Hatiralar es la palabra turca para recuerdo. Con este nombre el Museo Histórico de Deventer ha organizado una exposición para celebrar el 400 aniversario de las relaciones diplomáticas entre Turquía y Los Países Bajos.

 En las salas del museo encontramos el trabajo bordado que 18 mujeres de Deventer de origen turco realizaron en el año 2004. Se trata de 18 labores enmarcadas, la mayoría bordadas en punto de cruz, que narran sus historias y la de sus familias, desde la vida en el país de nacimiento, la forma de vivir y trabajar, la despedida de los familiares, el viaje en coche o en avión, hasta su asentamiento en Deventer, el trabajo en fábricas, en hospitales o en la enseñanza. Son sus recuerdos expresados con cada una de las puntadas bordadas en la tela. En la segunda parte de la exposición, 18 holandeses de Deventer que han tenido una relación especial con Turquía comparten también sus recuerdos prestando al museo diversos objetos de carácter personal, incluso un puñal de plata y la firma caligrafiada de un sultán.



Los lazos entre Turquía y Los Países Bajos son cada vez más importantes. No hay que olvidar los 380.000 holandeses de origen turco que viven en este país. El comercio se ha duplicado en los últimos diez años y seguirá evolucionando favorablemente. Hay también un crecimiento en el intercambio cultural y social. Deventer está fuertemente unido con Turquía; muchos emigrantes llegaron a esta ciudad en los años sesenta del pasado siglo y hoy día viven unas 6500 personas procedentes de todas las zonas de Turquía y de diferente entorno religioso.


Los 400 años de relaciones diplomáticas entre ambos países se celebrarán con exposiciones, cine, teatro, conferencias y música. Hasta el 6 de Mayo próximo se puede visitar Hatiralar, la exposición en el museo de Deventer.


fuente datos e imágenes: StedenDriehoek

lunes, 26 de marzo de 2012

Isaac Israels en Amsterdam








Isaac Lazarus Israëls en Amsterdam
Amsterdam 1865 – La Haya 1934



 Del 15 de juni al 26 de agosto próximo el archivo municipal de Amsterdam organiza una exposición con obras del pintor Isaac Israëls. Bocetos, dibujos, acuarelas, y cuadros que el artista realizó en los años 1887 - 1905 y 1918 durante su estancia en Amsterdam. Estas obras tienen como sujeto la ciudad de entonces, la vida diaria, el ambiente de las calles, niños jugando, teatros, bares y ferias.


Isaac Israëls, es junto con George Hendrik Breitner uno de los más importantes representantes del impresionismo holandés. Hijo del también pintor Josef Israëls, desarrolla un destacado interés por la literatura, los viajes y el arte pictórico, demostrando desde muy jóven su talento.


jueves, 1 de marzo de 2012

Febrero en Malaga


¿Qué hace un buda en las playas del Rincón de la Victoria?
 

 









viernes, 3 de febrero de 2012

Ha llegado la nieve


Vista de mi jardín desde el interior de casa
****

En el umbral del invierno el frio coquetea perezoso
seduciendo su virginal tersura,
Fiel a sus azules
esperará la fugacidad del tiempo:
el blanco perderá en el barro su gélida sonrisa
cuando el sol, de nuevo, entregue sus encendidos recuerdos
a la tierra.

martes, 31 de enero de 2012

Una nueva mirada a Rotterdam















Llueve lento esta mañana en la que hasta el verde tiene un aire cansino. Lo único que muestra prisa es el paisaje cuando lo veo pasar a través de los cristales sucios del tren. Lo que abarcan mis ojos tiene la monotonía displicente de un estribillo repetido a lo largo del trayecto: árbol, pueblo, iglesia, más árboles, otra casa, y agua, siempre el agua hecha costumbre para la vista. Así, una y otra vez, hasta llegar a la meta de mi viaje de hoy: Rotterdam, nombre con vocales cerradas y fuerte acento como sello de los que viven en ella; de buena raza y personajes de nombre. Una ciudad distinta, que no se inmiscuye en las turbulencias del turismo. Ave Fénix que resurgió del fuego, ahora dotada de modernos diseños y atributos. Deseada y conquistada en su tiempo por españoles aventureros, y franceses de Napoleón. Y todavía siguen llegando nuevos conquistadores de fronteras y capital, y todos los que buscan algo más que un simple encuentro o una visita a uno de esos "coffee-shops" o al Euromast.


Sigue lloviendo lento esta mañana: es una lluvia silenciosa, que no se concede pausas. El estilo tradicional de la ciudad la admite sin reproches; está acostumbrada a la humedad constante del Delta, y nadie parece temer enfrentarse a la lluvia a pesar de que roba el paisaje y empequeñece el horizonte. Tampoco a mí me impide seguir -esquivando paraguas y tranvías que chirrían irritados- con el ritual de encontrar las imágenes que conocí en aquel tiempo. Por eso, ¡qué me importa la lluvia si no se lleva ningún retazo de los recuerdos! Hoy es algo más que me acompaña para poner el acento de autenticidad a este regreso.


Justo a tiempo. La memoria no es de naturaleza fiel y me engaña con nostalgias que cambian con la misma frecuencia de esta lluvia que me acompaña. Pero hoy es todo real como era el itinerario el día que llegué y que yo recupero, mientras las imágenes se van haciendo tangibles en el ambiente burbujeante, marchoso, de esta ciudad que ha tomado buena nota de las heridas de su pasado. Una circulación ordenada me trae a la realidad del día hasta que tomo de nuevo las riendas del presente: su contorno, la arquitectura, el trazado de las calles, la cultura, el arte, los monumentos, los parques -diferentes en trazado y estilo- y un puerto activo que le dota de aromas y sabores; todo como muestra de su carácter esforzado, en donde apenas puedo imaginarme que en otros tiempos algún café de época o un esforzado molino se asomara a las aguas interiores de la ciudad.


martes, 10 de enero de 2012

Picasso

Cabeza de mujer

De la manera más fácil lo robaron en la Galería Nacional de Atenas ...


viernes, 6 de enero de 2012

¿Tendremos que salir nadando?





Fotos de hoy: Volkskrant, Nederland




Los holandeses están orgullosos de la heroica lucha que mantienen durante siglos contra el agua. Yo más bien creo que tienen una relación amor-odio, que desde tiempos inmemoriables van arrastrando. Principalmente porque, a pesar de los problemas que le da desde siempre, también tienen que agradecerle su existencia. El mar les dejó arena con la que se formaron dunas que hicieron de barrera protectora del país. También el mar les trajo prosperidad, ya en la Edad Media, con intercambio comercial con Dinamarca, Inglaterra y Francia, y hasta el siglo pasado, el transporte por agua era de gran importancia. De igual necesidad eran los ríos, suministro de agua para la agricultura y los habitantes del país. Por lo tanto, Holanda tiene que agradecerle mucho al agua.

Si preguntamos por dos de las características de Holanda, las más frecuentes que oíremos serán que llueve mucho y que está bajo el nivel del mar. Ya el mismo nombre  -Nederland- lo dice: país bajo el nivel del mar. De unos 41.526 km2. una gran parte de ellos está bajo el nivel del agua. Asi que se reune todo, mucha agua, también mucha gente, pero, y esto es lo peor, poco sitio. 450 habitantes por km2. Del mar se protegieron construyendo diques y para hacerse más grande encontraron la solución en los polders, extensiones de terreno ganadas al mar. Los diques son los que contienen ese agua en su sitio. Uno de los primeros data de hace unos mil años. La mayoria de ellos en el Norte y Este del país. El terreno en los polders es completmente diferente al resto del paisaje holandés. Los caminos son rectos, los árboles están tambien en filas rectas y no entremezclados, no hay bosques y si quieres ir a uno de los polders siempre tienes que pasar por un dique.

Los diques han servido también de defensa. Ya en 1870, durante la guerra Francia-Alemania, tiraron parte de uno para provocar inundaciones con el fín de no dejar avanzar al ejercito. Lo mismo ocurrió en 1914, con la Primera Guerra Mundial y en 1945 con la Segunda. Sin embargo, Holanda también ha sufrido inundaciones  al romperse los diques a consecuencia de mareas y tempestades, que terminaron en grandes catástrofes. Ahora en estos días se vuelve a hablar mucho de lo que ha quedado en la historia como El desastre de 1953. En aquel año, en la noche del 31 de enero al 1 de febrero,  las olas del mar destruyeron diques y dunas, y en algunos sitios el agua subió tan alto que los diques resultaron demasiado bajos. Al día siguiente llegó una nueva marea, aún más grande, alcanzando el agua alturas superiores. El resultado fue una verdadera tragedia : 1835 personas y unos 30.000 animales ahogados, unas 47.300 edificios dañados, de las cuales 10.000 completamente destruidos,  y unos 187 kms. de diques destrozados. En total 153.000 hectáreas de terreno quedaron bajo el agua.

 Después de esa tragedia se puso en acción el plan Delta. Consistía en la construcción de nuevos diques y presas, reforzar y hacer más altos los existentes. Y así dominar o hacer que la probabilidad de que ocurra lo mismo sea lo más pequeña posible. En cambio parece ser que ahora el peligro acecha desde los ríos, en primer lugar el Rin y Mosa. Además se ha constatado que el nivel del mar ha subido en los últimos años y han aumentado las lluvias. Hay que estar prevenidos.

Lo que sí es cierto es que sin agua y sin inundaciones no habrian diques ni polders y sin diques y polders no existirían Los Países Bajos, así que ……..

jueves, 5 de enero de 2012



Fotos: Stentor (Diario Deventer)

Agua y viento en Holanda